Christy Brown llegó al mundo en Dublín en 1932 con un diagnóstico que decía que nunca podría hablar, escribir ni moverse como los demás. Su madre, sin embargo, no aceptó ese destino y fue ella quien le enseñó los primeros trazos de lengua, sonidos y colores. A los cinco años, Christy cogió una tiza con los dedos de su pie izquierdo y escribió su primera letra: una “A”. Fue un acto pequeño para muchos, pero enorme para él: el momento en que descubrió que había una voz, una salida, allí donde parecía que no la habría.
A lo largo de su vida, Christy no solo escribió su autobiografía (Mi pie izquierdo, 1954), sino que también pintó y creó poesía, novelas y cuentos. Lo hizo todo desde la imposibilidad física, convirtiendo su pie izquierdo en su herramienta de expresión, arte y resistencia. Su talento ha sido reconocido en todo el mundo. Entre otros, se llevó a cabo una adaptación cinematográfica de su vida: la película My Left Foot (“Mi pie izquierdo”), dirigida por Jim Sheridan y protagonizada por Daniel Day-Lewis, que ganó el Oscar al Mejor Actor.
